Animarse
Animarse a
la profundidad de conocerte es…
sobre el centímetro
de la honestidad,
ver cuán fiel
sos a vos mismo;
saber cuál es
el precio que pagarías por tu ser,
en el mundano
mercado humano;
Es también
aceptar de tus miserias, llorar con ellas;
recorrer tus
dones, bendecirlos, besarlos.
No me
conformo solamente con las palabras que salen de tu boca.
Quiero tu
poesía, tu encantamiento;
que tus besos
sepan colmar con afecto mis espacios;
que
atravieses mi presente;
que mi mente
por fin se aquiete ante un sabroso instante.
Animarse a
la profundidad de conocerte es…
aceptar tus
silencios, tu nada cuando se constituya, tus improperios.
Es también aprender sobre tu filosofía de vida,
tu lenguaje
con el mundo y descubrir tus misterios.
Es amamantar
a tu niño interior cuando emerja,
reencontrándonos
también en la inocencia del acontecer,
jugar por
jugar (como dice la canción)
cuando finalmente
nos cansemos de ser adultos.
No me
conformo solamente con la desnudez de tu cuerpo.
Quiero
llegar a tus vísceras, a tu sangre, a tus arterias,
atravesarte,
vivenciar tus palpitaciones.
Que tus
chacras se fusionen con los míos
que los
fluidos se precipiten a la viscosidad del vacío
y que lo
detengan por un rato.
Animarse a la profundidad de conocerte es…
inmiscuirme
en tus entrañas
descubrirte,
oscurecerme
en tu sombra, brillar en tu luz.
Engarzarnos,
nutrirnos, alimentarnos de la esperma de la existencia
y alejar la
soledad, aunque sea por un momento.
No me
conformo con un vuelo rasante de caricias
quiero la inmensa
intimidad;
el
alborotamiento de los orgasmos;
la metamorfosis
física y espiritual de los cuerpos
que no
seamos ni uno ni el otro
aunque sea
por un segundo.
Animarse a
la profundidad de conocerte es…
darte llaves
para que abras todas mis puertas;
que recorras
prolijamente todos mis intersticios, mis aperturas;
es pedirte que
superes mi ambigüedad, mis tristezas, mis apegos;
es exigirte
que me colmes, que me embriagues, que me enloquezcas;
que liberes a todos los habitantes que moran en mi
ser.
Que quede
vacía de locura y de cordura
para poder apoltronarme
en tu alma y descansar un instante.
Animarse a
la profundidad de conocerte
si
finalmente me animo...
será una vía
que indudablemente
me permitirá
también conocerme.
Escrita a fines
de mayo del 2013, movilizada por la
profundidad de los encuentros
Crónica de la muerte de un amor (escrito y acontecido en el 2001)
Que buscás?, nuestro paraíso?, ….ese se incendió el último verano. No digo que te hago responsable de ello, probablemente yo haya dejado un leño mal apagado. Pero seguramente vos trajiste los vientos y moviste las ramas (no digo que a propósito).
Y de pronto el fuego ardió y en segundos el paraíso desapareció.
Vos te fuiste lejos junto con el viento.
Yo me quede en las ruinas, tratando de ver que podía rescatar. No encontré nada salvable, sólo recuerdos y el humo negro apretando la soledad y la desolación de este escenario.
… Y vos preguntas por el paraíso! Que responderte…
si yo todavía tengo el humo negro hollinando mi alma
y los ojos me pesan, de tanto mirar las cenizas que se expanden y que el viento nunca termina de arrastrar.
Y de pronto el fuego ardió y en segundos el paraíso desapareció.
Vos te fuiste lejos junto con el viento.
Yo me quede en las ruinas, tratando de ver que podía rescatar. No encontré nada salvable, sólo recuerdos y el humo negro apretando la soledad y la desolación de este escenario.
… Y vos preguntas por el paraíso! Que responderte…
si yo todavía tengo el humo negro hollinando mi alma
y los ojos me pesan, de tanto mirar las cenizas que se expanden y que el viento nunca termina de arrastrar.
(1992)
Deseo inacabado
preso en algún rincón de mi alma
que a veces se libera y anda
sin nudos, sin traspasos.
Pero otras, se hace fuerte,
como coraza de metal,
indestructible, impenetrable.
Y ando entre dos mundos;
uno real, otro inventado;
entre profundos océanos y mares livianos
mirando el oriente y perpetuándome en el occidente;
mamando culturas, vomitando estructuras;
entre el yo y los otros yo,
también míos.
Y así estoy, sola y en multitud
reciclándome…
esperando que algún día suceda,
que la realidad pueda sostener mi sueño;
vago, delirante, casi imposible.
A veces lo consigo
profanando almas,
otras, dejándome reposar
hoy por hoy
sobre tu mano.
Reencuentro
(2004)
Si el ancho mar desapareciera detrás del horizonte, a mi me quedaría su sabor en mi lengua porque supe sumergirme en sus aguas.
Si las montañas fueran tragadas por la superficie, mis ojos retendrían su recuerdo, porque supe ver cuán altas eran.
Si la vida se engolosinara contigo y te perdiera entre los néctares y jaleas del universo, bastaría ver lo mejor de mí, para volver a encontrarte.
Enamorándome
(1980)
Mis ojos son tus ojos que me miran
y tu silencio
y en el alma mía yo añoro
el calor de tus palabras
que sin decirlas, yo descubro.
Delirando
(1990)
Entre mis papeles, aparecen mil letras que se desplazan,
se disfrazan de mil formas extrañas, descifrando sentimientos,
pero todas ellas, fugaces todas, ni siquiera se proyectan.
Letras mentales que invaden el alma, que corroen pensamientos,
vuelan hacia la nada o hacia el papel y se escapan.
Hubo mil poetas en mi mente
descubriendo formas y colores
describiendo espacios sensoriales
que jamás pudieron ser en ese tiempo creador.
Ausentes de todo murieron en mi mente
dejando un papel la huella de la nada que también tiene forma y sentimiento.
Pasaje de una locura momentánea antes de ser
la Sra. Boulavant
(1986)
Este encontrarse despojada de tiempo, hizo que me detuviera en el espacio, sitio en el que alguna vez nos vimos envueltos en este andamiaje poético, que nos enlaza en mil caricias disfrazadas de estrellas.
Mi vuelo vaga, sobre mil amorfas ideas que no se transforman en pensamientos. Es algo fugaz, indescriptible, loco y profano que arrasa en un abismo anónimo.
No hay presencias, ni siquiera la imagen que escribe,
Tampoco hay ausencias, sólo es algo que se pierde en el espacio, bajo la abstracción de todo y no estoy hablando de la nada, pues ni siquiera estoy hablando.
Locas imágenes que la percepción no alcanza, pues visiblemente nada es real, ni siquiera las letras que se graban, ni la música que pulula en el ambiente, que ya dejo de serlo.
Quizás hubo algo, si puede llamarse necesidad, lo que impulsó esta locura, y si el raciocinio lo permite, esta abstracción de todo, dejó tras de mí, la impresión de haberme sentido y parido, para poder reconocerme en este mundo , dueños de potencialidades, en este universo tan grandioso, donde creemos ser dueños y que en realidad, solo nos permite estar y traspasar de un lugar a otro, a través de imágenes que nuestra mente puede inventar.
Solo soy dueña de mis inventos, de mis traslaciones que me invitan a ser motivo de mis vivencias. Y en este caminar imaginario, descubro que soy un invento creado por mi propia naturaleza y fantasía, que me convoca a sentirme con un organismo sin nombre.